
La digitalización documental del transporte de mercancías por carretera no ha dejado de evolucionar desde el anuncio del Reglamento eFTI.
Esta normativa puso en alerta a toda la cadena de suministro al marcar una dirección clara: el futuro de la gestión documental del transporte será digital.
Su objetivo es facilitar el intercambio electrónico de información entre empresas y autoridades, reduciendo cargas administrativas, mejorando la trazabilidad de las operaciones y aumentando la eficiencia de los procesos logísticos.
Aterrizando en España, además de prepararse para la llegada del Reglamento eFTI, la Administración ha avanzado por iniciativa propia y, por primera vez, ha aprobado una normativa que obliga a digitalizar un documento de transporte.
Se trata del documento de control administrativo digital (DeCA), cuya entrada en vigor está prevista para el 5 de octubre de 2026. A partir de esa fecha, todos los actores implicados en la cadena de transporte deberán generar, presentar, intercambiar y gestionar este documento exclusivamente en formato electrónico, quedando invalidada su versión en papel para las inspecciones y verificaciones realizadas durante el tránsito.
Este cambio supone un paso decisivo hacia la modernización del sector, ya que impulsa la adopción de herramientas digitales, mejora la calidad y disponibilidad de la información y favorece una mayor coordinación entre cargadores, transportistas, operadores logísticos y organismos de control.
Sea cual sea el origen de la normativa, la tendencia es inequívoca: la digitalización de los datos de transporte.
Ante este contexto normativo en constante evolución, FIELDEAS, en su afán por conocer la realidad del sector y ofrecer datos veraces y reales a todos los actores de la cadena, inició en 2024 la elaboración de estudios sectoriales de la mano del Centro Español de Logística (CEL).
El primero fue el Estudio sobre el grado de implantación del eCMR en España: Retos y beneficios de la digitalización documental en el transporte de mercancías, elaborado en 2024.
Con el objetivo de actualizar los datos de este primer estudio, ahora que la normativa está más aterrizada y la hoja de ruta está más clara, estamos elaborando una nueva edición bajo el nombre II Estudio Retos y beneficios de la digitalización documental en el transporte de mercancías por carretera.
La principal diferencia entre ambos estudios es que, mientras que en el primero se utiliza “eCMR” como concepto paraguas para hablar de la digitalización documental de forma genérica, en este segundo se elimina este concepto y se hablar del documento electrónico de transporte.
Además, también elaboramos en 2025 un estudio centrado en la gestión de muelles, con el objetivo de analizar el impacto del RDL 3/2022 tres años después de su puesta en marcha.
En todos los casos, el objetivo es dar respuesta a las principales inquietudes y preguntas que surgen en el sector. Se busca aportar claridad sobre cuestiones clave para la operativa diaria, proporcionando información rigurosa y relevante que permita a las empresas tomar decisiones fundamentadas en datos y en un conocimiento real del mercado, alejándose de interpretaciones, incertidumbres o especulaciones.
La digitalización del transporte no debe entenderse como una iniciativa aislada o individual de cada empresa, sino como una transformación que afecta al conjunto del sector.
Su éxito depende de la colaboración y del avance coordinado de todos los actores de la cadena de suministro, desde cargadores y operadores logísticos hasta transportistas, proveedores tecnológicos y organismos públicos, garantizando una evolución homogénea y alineada con los nuevos requisitos y oportunidades que plantea el entorno digital.
Como en dos meses presentaremos las principales conclusiones del segundo estudio sobre digitalización documental en el transporte de mercancías por carretera, vamos a refrescar las conclusiones del estudio del eCMR de 2024. ¿Coincidirán las conclusiones del estudio de 2026?
En la presentación del evento lo comprobaremos. Las inscripciones ya están abiertas.

Solo un 6% de las empresas encuestadas habían implementado el eCMR en el momento de la realización del estudio, siendo los cargadores quienes lideraban la implantación, con un 42,81%.
La gestión del cambio y la incertidumbre regulatoria hacían que casi el 61% de las empresas esperasen a la obligatoriedad del eCMR antes de implementarlo.
Con la obligatoriedad del DeCA, ¿habrán cambiado estos datos?
Aunque la existencia de barreras frenaba la adopción del eCMR, el 80% reconocía haber contemplado implementar esta solución en el futuro. De hecho, el 56,4% aseguraba que pretendía hacerlo en el corto plazo, lo cual sugería un potencial de crecimiento significativo.
La percepción de beneficios significativos asociados al eCMR era alta entre las entidades que aún no lo habían introducido. Casi 7 de cada 10 de estas empresas reconocía beneficios altos o muy altos en comparación con los métodos tradicionales.
Además, un 86,4% creía que la aplicación del eCMR sería beneficiosa para mejorar sus operaciones.
El 42,86% de las empresas con eCMR consideraba que para que se generalice el uso del eCMR debe haber una mayor concienciación en la industria.
En cambio, el 35,17% de las empresas que todavía no contaban con el eCMR consideraba que el principal incentivo para hacerlo es que hubiese cambios regulatorios.
Entonces, ¿habrá crecido el número de empresas con digitalización documental tras la llegada del DeCA?
El estudio demostró que había una importante brecha en el conocimiento de las normativas relativas al eCMR entre aquellas empresas que ya contaban con la solución y las que no.
Por ello, se concluyó que la industria necesitaba una estrategia de divulgación y formación en torno al eCMR, que estuviese impulsada desde la Administración y el sector privado.
Además, el sector reclamaba homogeneización de las normativas entre países europeos.
Aunque el 77,3% de las entidades disponía de una infraestructura tecnológica compatible con el eCMR, el soporte técnico emergía como un componente necesario, ya que 9 de cada 10 empresas lo requerían para la implementación en diferentes niveles.
Los beneficios destacados por las empresas derivaron en una realidad ineludible; el eCMR es rentable, ya que requiere una inversión media y tiene un ROI de dos a cuatro años.
Además, la totalidad de las empresas que ya contaban con esta tecnología aseguraron que su uso es fácil para empleados y agentes externos.
La alta fragmentación en las herramientas tecnológicas utilizadas por las empresas de transporte, con siete de cada diez empleando hasta 8 o 9 soluciones diferentes, mostraba una complejidad en las operaciones diarias.
Esto se vio reflejado en el hecho de que las empresas de transporte solicitaban una estandarización e interoperabilidad entre los sistemas.
El hándicap más importante del eCMR era la ausencia del efecto red. En este sentido, todas las empresas coincidieron en apuntar al cargador como el actor que debe liderar el cambio.
Otra de las conclusiones del estudio de 2024 es que las empresas valoran positivamente que el partner tecnológico las acompañe en todo el proceso de implantación del eCMR para hacer frente a la gestión del cambio y solventar las carencias en conocimientos técnicos.
Estas 10 conclusiones sirvieron para, por primera vez, aportar datos y claridad en torno a la digitalización de los documentos de transporte. Una herramienta que ha ayudado a empresas y administración a ordenar su hoja de ruta en el camino de la transformación digital del transporte de mercancías por carretera.

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